Tras una reñida igualdad sin goles en más de 120 minutos, la Selección Chilena logró un justificado paso a la final de la Copa Confederaciones, obteniendo así su tercer boleto al último partido de un torneo internacional “grande” en tres años.

En esta ocasión, fue el portero Claudio Bravo quien se disfrazó de héroe de la Roja tras atajar los tres y únicos penales ejecutados por la Selección de Portugal, permitiéndole a Chile acceder a la última instancia del certamen tras la efectividad de Arturo Vidal, Charles Aránguiz y Alexis Sánchez.

El arquero del Manchester City mostró serenidad, seguridad, virtuosismo y liderazgo necesario para ser el eje de la clasificación de Chile a una nueva final, siendo protagonista nuevamente, al igual que las dos definiciones de la Copas América 2015 y 2016.

Si esto fuera poco, el capitán chileno no evidenció su inactividad de casi 60 días tras la lesión a su gemelo, cual le impidió estar presente en los primeros dos compromisos de la fase de grupo.

La Selección Chilena definirá su primera corona internacional en un torneo FIFA fuera de América, este domingo a partir de las 14 horas en el estadio Zenit Arena de San Petersburgo (Rusia). Su rival saldrá del compromiso que sostendrán este jueves los representativos de Alemania y México.

Foto: Agencia UNO.
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