Ya estamos de vuelta de Nueva Zelanda.  Estuvimos durante 3 semanas en la meca del rugby, el lugar donde en esta época, especialmente, con la visita de los British &IrishLions, están puestas todas las miradas del rugby mundial. Y nosotros, específicamente, estuvimos durante 2 semanas y media en el corazón del rugby mundial.

¿Por qué el corazón del rugby este pueblo de la Isla Sur de Nueva Zelanda que tiene aproximadamente 300.000 habitantes?

Cuando nos ponemos a ver qué Wayne Smith, actual entrenador asistente de los AllBlacks, apodado “el profesor”, desde mi punto de vista uno de los grandes pensadores del rugby actual, no solo por su aporte respecto al juego, también por su aporte al aspecto pedagógico y formativo. Promoviendo desde arriba un cambio hacia una pedagogía positiva. Pero el aporte más importante de Waynne Smith es con respecto al tema cultural del los equipos. Como bien dice el libro el Legado, el le plantea a Graham Henry la necesidad de cambiar la cultura de trabajo de los AllBlacks, el había implementado ese cambio, desarrollado ese ambiente de trabajo, de aprendizaje en los Crusaders, ya que fue el primer entrenador de la franquicia, el que después de una mala temporada en 1997, inicio la mejor época de los de rojo y negro en el 98.Waynne Smith salio de Canterbury, Steve Hansen, Head Coach de los AllBlacks, también es de Christchurch. Fue entrenador de Canterbury, entrenador asistente de RobbieDeans en Crusaders. Mike Cron, entrenador de forwards de los AllBlacks, también es de Christchurch. Y por último, Steve Tew, actual CEO de la New Zealand Rugby Unión, fue CEO de Canterbury y Crusaders.

Creo que esto demuestra de manera contundente la influencia de Crusaders y su forma de hacer las cosas, su cultura de trabajo y su ambiente de enseñanza y aprendizaje en el management de los AllBlacks hoy.

Si a esto sumamos que el actual capitán de los AllBlacks, KieranRied es jugador de Crusaders, que su predecesor, RichieMacKaw, el mejor All Black de la historia, se formo y jugo toda su vida en Crusaders, al igual que Daniel Carter, probablemente el mejor apertura de la historia de los AllBlacks. Entre los actuales AllBlacks que destacan, podemos hablar de BrodieRetallick, que aunque desarrollo su carrera profesional en Hamilton, se formo en el Christchurch High SchoolBoy’s. Y tal vez el jugador más electrizante que tiene hoy el Súper Rugby, DamianMcKenzie de los Chiefs, también viene de Christ’sCollege de Christchurch.

Por todo esto, uno puede decir sin miedo a equivocarse que Canterbury es el corazón del rugby del mundo.

¿cuál es la clave de este éxito?

Como dije en las notas anteriores, en Nueva Zelanda no hay grandes recetas, no hay formulas mágicas. Pero hay claves. Esas claves están sustentadas en cómo se construye ese éxito, en el fondo y no en la forma.  Y la clave podría resumirla en la construcción de una cultura de trabajo dentro de las distintas organizaciones que posibilite ese éxito y en mantener las cosas lo más simple posible. Como resumí en la nota anterior “Excelencia en la simpleza”.

Hoy los neozelandeses están un paso adelante del resto del mundo en lo que respecta al nivel de juego de su seleccionado, de sus equipos y de la relación cantidad – calidad de sus jugadores. Todo esto sin ser el país con más jugadores del mundo. Eso sí, el rugby es el deporte nacional, está presente en todos lados, las canchas están en los parques, en los colegios, el rugby se ve en la televisión, se lee en los diarios. Pero ojo, es una pasión sin fanatismo, ni fundamentalismo, hay lugar para todos los deportes. Pero creer que el éxito de los AllBlacks se basa solo en este ADN es un simplificación.

Para estar un paso adelante, es porque no se creen dueños de la verdad, se saben los mejores, pero no se quedan en eso. Porque están todo el tiempo pendientes de crear, de innovar, de mejorar lo que están haciendo.

El fondo de esto, es la cultura organizacional que les permite desarrollar un ambiente de aprendizaje, de crecimiento, donde la búsqueda de la excelencia es norma. En el caso de los Crusaders, una organización que se basa en las personas. ¿qué quiere decir esto? ¿es un slogan? No, es una filosofía de trabajo. Es entender que las personas que forman parte de la organización no son un engranaje que permite que se logre un resultado. Es entender la individualidad de cada persona, que todos sienten, piensan y actúan de manera diferente. Que esa diversidad, encaminada hacia un objetivo común, enriquece. Es entender que todos pueden aportar algo. Es ensanchar la organización. Pero ojo, no son organizaciones horizontales, son organizaciones transversales, hay líderes, hay jefes, hay responsables de tomar decisiones. Pero nadie deja de ser importante, creen que todos pueden aportar algo.

Pero alguien podría preguntarse ¿qué tiene que ver esto con el juego? Todo que ver, porque ese estilo de management, es transversal también. Así se maneja la parte administrativa – ejecutiva, así se manejan los equipos. Los jugadores, a través de los lideres colaboran en el diseño de los entrenamientos, en el planteo de los partidos. Aportan su punto de vista, son escuchados. Eso genera en ellos un compromiso de generar un real aporte, de aprender, de buscar como ser mejores, no esperan que el entrenador les diga lo que deben hacer, ellos son dueños de su crecimiento, de su desarrollo deportivo. El ambiente de trabajo es bueno. Porque ellos lo construyen, son dueños del equipo. En un ambiente así, siempre se busca aprender, siempre se busca mejorar. Se apoya al jugador no solo en sus aspecto referidos al juego, se lo apoya en el desarrollo de su vida diaria, en planificar lo que viene después del profesionalismo.

Los conceptos de la pedagogía positiva, se trasladan al manejo de la organización.

¿Qué es la pedagogía positiva? Es generar un camino de aprendizaje y enseñanza de ida y vuelta. Es salir del modelo del profesor habla – enseña, el alumno escucha – aprende. A un modelo donde el alumno es parte activa del aprendizaje, no solo escucha, participa, descubre, encuentra las respuestas. El centro del modelo es el que aprende, el jugador, el entrenador – profesor es un guía, un colaborador.

El jugador crea su propio aprendizaje. El jugador debe pensar, debe crear. El jugador es sometido permanentemente a situaciones de juego, donde debe decidir. Se basa en que el jugador entienda el juego primero.  El juego como una totalidad y a partir de ahí trabajar la técnica.  Ahí entran en el estudio de las destrezas hasta en el detalle. Desarman la destreza, en micro destreza, y todo lo trabajan.

Dentro de esta cultura de trabajo, de este ambiente de aprendizaje y de crecimiento, cada jugador aprende a liderar su desarrollo, se genera un hábito de auto superación. Se genera un círculo virtuoso, el de competir con uno mismo y cuando hay tantos que se esfuerzan y trabajan todos los días por ser mejores y superarse, se genera una competencia interna entre los jugadores en todos los ámbitos, que potencia lo anterior.

Reafirmo la certeza de que lo que vemos en la cancha, cuando vemos a los de negro o los equipos de Súper Rugby, no es el resultado de un grupo de atletas talentosos o de una generación dorada. Es la punta del iceberg. Es el resultado de la organización, planificación y creación de estructuras debajo de esa punta, que nos permiten disfrutar a jugadores extraordinarios. Mucho trabajo, objetivos comunes, identidad y sentido de pertenencia.

La convicción de que tenemos mucho para aprender, de que debemos hacer los esfuerzos por acercar este conocimiento a nuestro rugby, a nuestro deporte y porque no a otros ámbitos. Por eso, haremos el esfuerzo por llegar a acuerdos con Crusaders para poder establecer vínculos en el tiempo que nos permitan capacitar dirigentes, entrenadores y jugadores.

Pero creo que no debemos pensar solo en rugby. Debemos pensar en cómo mejorar también el proceso de enseñanza – aprendizaje de nuestros niños. Tuvimos la fortuna de conocer al Profesor Richard Light, de la Universidad de Canterbury. Uno de los académicos más connotados a nivel mundial, con varios libros escritos, sobre lo que es la enseñanza desde el juego. Su teoría es la del “GameSense” que la traducción seria sentido del juego. Es parte de toda una escuela de pedagogía positiva, de aprendizaje positivo, donde el alumno esta en el centro del proceso. Todo esto nace de una teoría, la del “TeachingGamesforUnderstanding” (TGfU) “Enseñar a comprender desde el juego” podría ser una traducción.

También, la intención de poder traer a este maestro del entrenamiento deportivo a Chile y de traer y traducir sus libros.

 

Por: Juan Martín González Saborido

Entrenador de Rugby

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