El cierre de la carrera de Usain Bolt en las pistas no tiene nada que ver con su historia en el atletismo. El jamaiquino se lesionó en el último relevo de la posta 4×100 metros en el Mundial de Londres y su despedida fue la más triste para un atleta que marcó una era.

Usain Bolt queda tendido sobre la pista de Londres, en su última presentación.

Jamaica venía en el quinto lugar cuando Bolt tomó el testimonio y empezó su carrera para los últimos 100 metros. Pero cuando comenzaba a remontar la prueba en favor de su equipo pegó un salto de dolor que generó sorpresa y tristeza. Bolt se quedaba sin gloria en su última presentación. Gran Bretaña se llevó el oro con un tiempo de 37.47, la plata quedó para Estados Unidos 37.52 y Japón obtuvo bronce con 38.04.

Ovacionado por el público del Estadio Olímpico desde el momento en que salió a la pista, Bolt asumió el último relevo del equipo campeón del mundo y fue determinante: cuando recibió el testimonio, su equipo estaba en desventaja, pero terminó cruzando la meta primero, con un tiempo final de 37.95 segundos.

El jamaiquino arrasó en los Juegos de Beijing 2008 (oro en 100 y 200, también con la mejor marca histórica tras clavar el reloj en 19.30) y en el Mundial de Berlín 2009 (oro en 100, 200 y las posta 4×100) ; en Daegu, Corea del Sur, en 2011 partió en falso en los 100 y el oro fue para su compatriota Yohan Blake, pero se quedó con el oro en 200 y en la posta 4×100. Esa fue la última vez, hasta este sábado, que Bolt no ocupó el puesto más alto del podio. A partir de allí siempre consiguió el oro en los 100, 200 metros y en la posta 4×100: así lo hizo en los Juegos de Londres 2012, en los mundiales de Moscú 2013 y Beijing 2015, y en los Juegos Olímpicos de Río 2016. Imparable.

Usain Bolt recibe el testimonio de su compañero Michael Campbell durante la prueba clasificatoria de 4×100 metros.

“Fue duro para mí, pero la energía que me dio el público fue espectacular y estoy feliz”, dijo el multicampeón, instantes después de terminada la serie clasificatoria, una instancia en la que no era habitual verlo ya que generalmente se reservaba para las finales.

Resto de la jornada:

El público londinense tenía la expectativa de ver a su compatriota Mohamed Farah cerrar su carrera en el atletismo con el tetracampeonato mundial de los 5.000 metros planos, pero en una dramática definición en la última vuelta, donde los fondistas se camuflaron con la mejor estirpe de la velocidad, el etíope Muktar Edris fue capaz de mantener una ventaja menor a un segundo con el favorito para colgarse el oro al marcar 13’32″79″‘.

La carrera inició y se mantuvo tensa. A traves de las 12 vueltas y media a la pista, el campeón olímpico Farah empleó su habitual maniobra deaguantar en la primera línea del peloton para despegar momentos antes del campanazo final.

Su estrategia tuvo buen efecto, ya que su colega Andrew Butchart le aguantó el ritmo y ayudó a protegerlo, sin embargo, tres etíopes fueron más agresivos.

Yomi Kejelcha y Selemon Barega bloquearon al reciente campeón de los 10.000 metros planos y permitieron que su compañero Edris, de 23 años, rematara sin obstaculos hasta la línea final, relegando a Farah al segundo puesto con 13’33″22″‘.

Sin aviso, y aprovechando el desgaste de los dos escoltas africanos, el estadounidense Paul Kipkemoi Chelimo se coló para lograr el bronce al cerrar el crono en 13’33″30″‘.

La australiana Sally Pearson regresó victoriosa, cinco años después, al escenario de su victoria olímpica y recuperó el título mundial con una marca de 12.59 segundos en los 110 metros vallas en el Mundial de Atletismo de Londres.

La estadounidense Dawn Harper (12.63) y la alemana Pamela Dutkiewicz (12.72), subieron con ella al podio, dejando el cuarto puesto a la gran favorita, la plusmarquista mundial Kendra Harrison (12.74).

Recuperada de sus lesiones, Pearson había logrado este año su mejor marca (12.48) desde su victoria olímpica y tenía esperanzas de recuperar el título cuatro años después. La pista confirmó su sueño. Fue la más rápida en la salida (127 milésimas) y fue delante toda la carrera.

Kendra Harrison, plusmarquista mundial (12.20), estuvo a punto de quedarse fuera al tropezar con la primera valla en semifinales, pero pudo avanzar por tiempos y llegar al choque con Sally Pearson.

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