El centrocampista Marcelo Díaz, cuyo grosero error le dio ayer a Alemania el gol de la victoria en la final de la Copa Confederaciones, atendió con lágrimas en los ojos a los medios de prensa y dijo estar muy dolido con su error.

“Ha sido un golpe muy duro y me toca sufrir este momento”, dijo al salir de los vestuarios, con lágrimas en los ojos, no ocultando su desazón por su error en el primer tiempo del partido.

El jugador del Celta de Vigo, agradeció el apoyo de la afición chilena al equipo y aseguró que es muy importante para todos los miembros de La Roja para que siga haciendo el fútbol que hace.

“Afortunadamente el fútbol tiene revanchas y nosotros tenemos delante un importante partido de clasificación para el Mundial que se celebra el año que viene en este país”, apuntó sobre el futuro inmediato del conjunto chileno.

Y concluyó: “Nos tenemos que quitar esta espina el año que viene en el Mundial de Rusia. Lo vamos a dar todo. Confiamos en lo que hacemos y en el equipo que tenemos”.

Ahora, sin embargo, tocan vacaciones, que según el centrocampista deben tomarse como una oportunidad para recuperarse de la derrota.

“Los accidentes son cosas que tiene el fútbol. Pero dentro de la tristeza y amargura de perder una final, nos queda la tranquilidad de que podemos competir con los mejores”, dijo Pizzi en rueda de prensa en el estadio San Petersburgo.

“Marcelo tiene todo nuestro apoyo. Él es el principal conductor del equipo y en la conducción de la pelota siempre hay imponderables”, insistió.

lineker

Lo ocurrido recordó a el ex astro del fútbol inglés, Gary Lineker, quien definió como nadie el poderío de los alemanes. “El fútbol es un juego simple: 22 hombres corren detrás de un balón durante 90 minutos y al final los alemanes siempre ganan”

Su célebre frase, volvió a cobrar vigencia ayer, cuando la selección (B) de Alemania se quedó con la Copa de las Confederaciones de Rusia tras vencer a Chile por 1 a 0. Ni corto ni perezoso, Gary Lineker, respondió a los elogios en su cuenta de twitter:

“Es mi culpa”, puso, al referirse a la nueva conquista de los teutones, que no sólo se quedaron con la Copa de Confederaciones, sino que también ganaron (el viernes) la Euro de selecciones Sub 21 de Polonia, al vencer a España en la final.

Lineker tenía razón. Y los alemanes volvieron a confirmar su supremacía. Mientras sus estrellas descansan, el resto gana todo. Ahhh…. y son los actuales campeones del mundo.

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