No fue la mejor forma de pasar de ronda, pero Roger Federer ya subió el primer peldaño en su camino hacia el título en Wimbledon. Tras la retirada de Dolgopolov, el suizo pasó por los micrófonos de la BBC.

“Estoy muy feliz de estar de nuevo en la Central y volver a ganar un partido. Me siento muy bien. Es una pena lo de Alexandr. Venía con problemas en otros torneos y no pudo, lo intentó”, comentó sobre su regreso en Londres y la lesión del ucraniano, que le obligó a retirarse.

Cuando entró a pista, el público se volcó con él y le recibió con una sonora ovación. ¿Qué habrá sentido al presenciar eso? “Se siente genial. Llevo mucho tiempo en el circuito y la mayor parte de las veces juego fuera. Donde sea que juegue recibo un gran apoyo por parte de la grada y aquí en Wimbledon no es diferente, me tratan como si fuera uno de casa. Agradezco ese cariño y lo siento por los no británicos que han viajado para verme y no han podido hacerlo por mucho tiempo. Wimbledon es un lugar muy especial para todos”, asegura.

¿Creerá Roger que es el favorito para ganar el torneo? “Sólo porque no haya jugado en la gira de tierra no significa que sea el favorito. Rafa tiene muchas opciones, lo mismo para Nole y Andy. Todos tienen su oportunidad. Por mi parte, me siento muy feliz de estar aquí de nuevo. Cuando perdí el año pasado con Raonic y me lesioné la rodilla, mi mayor objetivo era volver este año en forma y sano, y aquí estoy”, revela.

Le comentan la posibilidad de hacer historia, logrando el que sería su título de Wimbledon número 8. “Sería maravilloso conseguir el octavo. Me encantaría, por supuesto. Los mejores momentos de mi carrera han pasado aquí, en la Central. Cuando venía aquí en el año 1998 como júnior, mi sueño era jugar aquí. Veremos cómo voy, ya no soy tan joven pero voy a poner toda la carne en el asador. El sueño continúa”, sentencia.

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