Roger Federer disputará el próximo domingo su undécima final en Wimbledon, la número 29 en torneo de Grand Slam. Después de otra exhibición ante un Tomas Berdych pero peleón pero falta de armas en los momentos clave, el de Basilea buscará un nuevo trofeo ante Marin Cilic, un hombre que ya sabe lo que es ganarle en grandes escenarios. De momento, Roger todavía no parece haber asimilado del todo los números que está firmando durante esta quincena en Londres a menos de un mes de cumplir los 36 años, estadísticas que se nos escapan de todo realidad pero que el helvético asume con orgullo y agradecimiento.

“Me siento un privilegiado por estar de nuevo en otra final de Wimbledon, realmente son una gran cantidad de jugadores los que vienen aquí cada año y quieren hacerlo bien, por suerte he tenido el placer a lo largo de mi carrera de ser yo quien ha tenido el honor de llegar hasta la final e incluso ganar el título. De verdad, no puedo creerme que esté otra vez en la final. Estoy muy feliz de tener mañana el día libre para reflexionar y analizar todo esto, espero estar preparado para disputar la final en mis mejores condiciones”, confesó el suizo en los micrófonos de la BBC nada más zanjar su 90º victoria en el All England Club, récord absoluto de todos los tiempos.

En dos días, la nueva amenaza será croata y se llama Marin Cilic, rival directo cada vez que el calendario se viste de césped pero buen compañero y cercano al helvético. “Marin es un gran tipo, le conozco realmente bien. Ambos nos cruzamos hace unos años en el US Open, espero que esta vez no juega de una forma tan fabulosa y que no se repita el resultado”, reordaba entre risas un Roger que todavía no sabe lo que es perder esta temporada ante un jugador del top100.

“Ha sido un largo viaje desde el año pasado, muy difícil de recorrer. He tenido que guardar mucho la calma, dialogar constantemente con mi equipo, tomar decisiones acertadas sin precipitarme, en definitiva, tomarme un tiempo para que todo volviese a funcionar. Mi vida continúa más allá del tenis, ahora mismo hay cosas que son tan importantes como jugar, quiero ser un buen padre, quiero ser un buen marido y un tipo que lleve este deporte a lo más alto. Descansar durante un tiempo ha sido una gran decisión, sé que llegará el día en el que ya no pueda estar aquí llegando a una final de Wimbledon. Por suerte es algo que he podido vivir muchas veces y quiero darle las gracias al torneo por dejarme experimentar todas estas sensaciones”, concluyó Roger haciendo balance del último año a Punto de Break.

Tras alcanzar la final en Wimbledon, Roger Federer tiene al alcance el próximo domingo conseguir nuevos récords a su ya exitosa carrera. Primero que todo, alcanzó su final en Wimbledon número 11, tras haber superado a Tomas Berdych por 7-6 (7-4), 7-6 (7-4) y 6-4, y se encamina en alcanzar su título número ocho en el césped del All England. Si lo consigue, superaría a William Renshaw y Pete Sampras con quienes comparte las siete coronas alcanzadas en este torneo.

El regreso de Federer al circuito ha sido furibundo. Este año se coronó campeón del primer Grand Slam, el Abierto de Australia, y se adjudicó también los dos Masters 1000 (Indian Wells y Miami) y el reciente título sobre césped en Halle. Sin embargo, su obsesión es Wimbledon, y con él los récords que lo acompañan.

Los números de “su Majestad” en la Catedral (Fuente La Nación):

Finales alcanzadas en Wimbledon: Esta será la número 11. Sólo perdió tres de ellas. 2008 ante Rafael Nadal y las de 2014 y 2015 frente a Novak Djokovic.

Finales alcanzadas de Grand Slams: 29 son las finales que disputó el suizo, de las cuales ganó 18. Lo sigue Rafael Nadal con 22 (15 títulos) y Novak Djokovic con 21 (12).

Récord absoluto: Con la victoria de hoy alcanzó 320 triunfos y 51 derrotas en Grand Slams. El segundo en esta lista es Novak Djokovic (237-39).

Sin ceder un set sobre césped: El suizo alcanzó la última instancia del torneo finalizando todos los encuentros en tres sets. Algo que ya había realizado en las ediciones de 2006 y 2008. Además, en el torneo previo a Wimbledon -Halle- tampoco cedió un parcial.

Menos de 120 minutos: Federer empleó dos horas y 18 minutos para conseguir su octava victoria seguida sobre Berdych. Hasta ahora, había resuelto todos sus partidos en el All England en menos de 120 minutos.

La edad no lo frena: Federer es el segundo tenista más veterano en disputar una final de Wimbledon, con 35 años y 342 días, ya que Ken Rosewall en 1974 lo hizo con 39 años y 246 días.

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