No está siendo un buen verano para el FC Barcelona. Tras una temporada por debajo de las expectativas, el equipo catalán tiene la necesidad de reforzarse. Sin embargo, por el momento las primeras opciones que tenía la dirección técnica en mente se complican y los nombres que asoman como posibles no motivan.

Verrati era el nombre de consenso. Considerados por mucho el único capaz de llenar el vacío que dejó Xavi, su fichaje pareció cerca durante algunas semanas, sin embargo cada día se ve más complicado. Pese a que el jugador tensó la cuerda en un primer momento, el inmovilismo del PSG, que no necesita el dinero que podría reportarle la venta, le obligó a dar marcha atrás. El equipo francés no necesita pensar en términos económicos, pero sí en los deportivos, y en ese sentido Verrati aparece como pieza angular de su proyecto.

En las últimas horas el nombre que ha tomado más fuerza como alternativa a Verrati es el de Paulinho. El volante brasileño, de 28 años, milita actualmente en la liga china y destaca por su recorrido físico y la capacidad de influir en ambas áreas. No se trata de un fichaje de renombre puesto que juega en una liga menor y su estilo dista de encajar con el ADN Barça. Sin embargo, pese a jugar en China es indiscutible en las nóminas de la ‘canarinha’, algo que para la dirección deportiva del Barça asegura que mantiene el nivel competitivo.

Otro de los nombres que había sonado con más fuerza era el de Bellerín. Reforzar la posición de lateral derecho es una de las urgencias de la secretaría técnica, que veía en el lateral del Arsenal el hombre adecuado. Su pasado azulgrana y su rendimiento en el Arsenal auguraban una rápida adaptación a una posición que quedó huérfana desde que se dejó marchar a Dani Alves. Además el jugador está dispuesto a venir, e incluso se especula con que estaría dispuesto a rebajar su nómina con tal de volver al club donde se formó. Pero otra vez el fichaje parece complicarse. Pese a que hay margen para las negociaciones, Wenger cuenta con él para su proyecto de futuro y no está dispuesto a dejarlo marchar tan fácilmente.

En su lugar ha aparecido la opción de Azplicueta. El hasta ahora lateral del Chelsea podría salir del equipo ‘blue’ tras la llegada del alemán Rudiger, que ocuparía su lugar en la oncena. Azplicueta es un lateral de largo recorrido, sin embargo destaca más por su solidez defensiva que por su juego asociativo.

El año pasado se apostó por engrosar el ‘fondo de armario’. Aquella idea fracasó y de los seis fichajes solo Umtiti ha logrado afianzarse como alternativa. Este año se apostó por la calidad por encima de la calidad. Es necesario reforzar varias posiciones clave con jugadores que den el ancho para ser titulares.

A falta de saber a qué querrá jugar Valverde, lo más preocupante es la sensación de improvisación. Ni Paulinho se parece a Verrati ni Azplicueta juega como Bellerín. Tras una temporada decepcionante y con un plantel muy por debajo, por ejemplo, al del Real Madrid, la secretaría técnica del FC Barcelona trabaja ya a contrarreloj.

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