Son los primeros preclasificados en la edición de 2017 y tienen un camino complicado por recorrer. Roger Federer, Rafael Nadal, Novak Djokovic y Andy Murray son los únicos tenistas que han conseguido el título en Wimbledon durante los últimos 14 años.

Rafael Nadal volvió este año al All England Tennis Lawn Club para disputar el que será su primer torneo de hierba de la temporada. Pocos jugadores pueden presumir de contar con un balance de 24 victorias por tan solo una derrota, y cuatro títulos incluyendo dos Masters 1000 y un Grand Slam, en lo que a la temporada de tierra de este año se refiere. Sin embargo, las últimas temporadas de hierba de Rafa no fueron, ni de lejos, tan buenas para él.

Si bien es cierto que ha conquistado el torneo en dos ocasiones (2008 y 2010), su última final de Wimbledon data de 2011, cuando fue derrotado por un colosal Novak Djokovic. Después, Nadal ha caído en las primeras rondas del torneo y el año pasado ni siquiera pudo disputarlo por una lesión de muñeca. De ahí que muchos especulen sobre las verdaderas opciones en Wimbledon del tenista de Manacor. Un torneo, el de Wimbledon, donde cabe recordar que el de Manacor jugó cinco finales consecutivas, entre 2006 y 2011.

No obstante, la preparación de Rafa de cara al torneo ha sido bastante irregular, sobre todo en lo que a ritmo de competición se refiere. Agotado por la cantidad de partidos disputados entre abril y principios de junio, el balear no quiso poner en demasiado riesgo sus maltrechas rodillas.

Fue una decisión riesgosa, pero al Nadal de hoy con eso le basta, ha recuperado la intuición, la movilidad y principalmente su temida derecha. Su debut fue perfecto para todos, o más bien para casi todos, porque John Millman recibió una verdadera paliza y se marchó a casa: 6-1, 6-3 y 6-2, en 1h 45m. Toni tenía razón en la previa: Rafa hoy es superior a todos los demás, al menos “en intensidad de juego”.

Por su parte, Novak Djokovic y Andy Murray no llegan en su mejor versión. El serbio ya dio señales de su cansancio físico y mental y el escocés no llega al nivel esperado para un número 1 del mundo.

Al menos Djokovic se ha rodeado de gente con experiencia como Agassi y Ancic y le precede el título en Eastbourne de Djokovic, el cual podría entregar viento fresco para un jugador que ha extraviado el rumbo. Como contraparte Murray viene de una derrota poco habitual en Queen´s.

Nole tuvo suerte al menos, contando con la ayuda de un lesionado Martin Klizan, Sin embargo, la proyección es compleja, Juan Martín Del Potro sería el potencial contrincante en tercera ronda mientras que Feliciano López o Gael Monfils podrían ser los escollos a superar por el serbio para llegar a cuartos de final.

Murray, tampoco la tiene fácil, defiende el título y número 1 del mundo, algo que puede convertirse en una presión, más aún si está (reitero) en un momento muy bajo, pero se vio muy lúcido ante Alexander Bublik al que despachó en tres rápidos sets. Lo que viene tampoco es fácil: Dustin Brown siempre es peligroso en hierba y un duro escollo.

Para el cierre el más grande: Roger Federer, heptacampeón en Londres con una gran performance en 2017. Ya tomó las medidas del caso, estando ausente durante la temporada de tierra, jugando el que quizá sea el mejor tenis de su carrera y con una planificación estructurada en torno a Wimbledon, está sin dudas ante una oportunidad única.

Más allá de la agradable sorpresa en Australia, el de Basilea lleva años estructurando sus temporadas en torno a Wimbledon. Nadie es más exigente con Federer que él mismo, y la decisión de no pisar la arcilla esta temporada es sinónimo de que sobre el pasto londinense solo la victoria es aceptable.

El timing parece haber sido perfecto. Tras la insignificante derrota en Stuttgart, y el noveno recital en su jardín particular en Halle, Roger aterriza en la capital británica en el momento idóneo. La enésima reinvención del helvético – su versión más ofensiva -, es una máquina perfectamente diseñada para brillar sobre hierba. Si es capaz de alcanzar, y sobre todo mantener, el nivel mostrado en Australia, Indian Wells y Miami, el éxito en Londres dependerá exclusivamente de él.

El de Basilea no debería tener problemas para acceder a la segunda semana de competición. Alexander Dolgopolov ya quedó en el camino, Dusan Lajovic –al que nunca se ha enfrentado-, Mischa Zverev y Grigor Dimitrov, sus potenciales rivales en su camino hacia los octavos de final, no conocen la victoria ante Roger, y solo el búlgaro sabe lo que es ganarle un set.

Milos Raonic, verdugo del suizo en las semifinales del año pasado, sería el hipotético rival en los cuartos de final. El canadiense está lejos de su mejor versión, y presumiendo que Federer habrá alcanzado su velocidad crucero en la segunda semana, el acceso a semifinales es un escenario más que probable. Alli, un Djokovic que sigue buscándose a sí mismo sería el rival antes de una soñada final ante el ídolo local Andy Murray o un Nadal que no conoce límites.

Ahora solo queda esperar…

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